domingo, 6 de mayo de 2012

"Cuentopos de Gulubú"

Estoy compartiendo con mi hija de 4 años la lectura cotidiana de éste maravilloso libro de la inolvidable María Elena Walsh. 
Está tan fascinada que no le alcanza un cuento por día, ella quiere más y más... 


Pude rescatar que, a medida transcurrían las lecturas de los cuentos su imaginación se ve enriquecida con respecto al lugar físico de Gulubú donde las formas y los colores se destacan, con paisajes originales (según las historias) y la presencia los personajes con nombres y acciones muy particulares. 


"Murrungato del Zapato" la asombró con su final florido y como fue el primer cuento, pidió una relectura. 
Con "La Plapla" se descostilló de risa y empezó a dibujar sus propias PLAPLAS y se las imaginaba bailando y cantando ... principalmente descubrió que podía escribir "en cursiva" con "rulitos" de distintos tamaños, como dice ella... 
Con la "Historia de una princesa, su papá y el príncipe kinoto fukasuka" estuvo profundamente atenta, la historia la envolvió cautivandola a un mundo mágico y romántico, como a ella le gusta pretendiendo un final feliz.


"El enanito y las siete Blancanieves" no podía creer éste título!!!..."no, está mal mamá! - me decia. Es una Blancanieves y 7 enanitos" hasta que la narración la fue llevando a una comprensión genuina e infantil!!!! 
"Capítulo 128" la emocionó mucho y le costó creer que de un árbol podían florecer "sombreros", esto la llevó a dibujar sombreros muy locos!!!! 


"Don Fresquete" le encantó igual pasó con "Y aquí se cuenta la maravillosa historia del gatopato y la princesa Monilda" Uyyyy! cuánto hemos leído!!!!


"Plu Piripiú" pasó rápido porque quería que le leyera el siguiente: "Y aquí me pongo a contar un cuento Polar", le encantó y quería saber por qué la foca lloraba gotas de cristales como también como era eso de vivir en un Iglú, como se veía en las imágenes. Por el momento hasta aquí llegamos ... 


Lo maravillo es que ella puede re contar las historias al hojear el libro, guiándose por algunas imágenes y recuerda detalles que tal vez uno como adulto los toma como superfluos. 


Leerle a los niños es maravilloso y como siempre digo: fundamentalmente es un momento único donde se fortalece el vínculo, lleno de afecto, además  fomenta enriqueciendo su imaginación y creatividad, amplía su vocabulario, conoce otras culturas, colabora para desarrollar su comunicación oral y escrita, permite incrementar su atención y comprensión de textos. 


Dibujar las escenas, re narrarlas, dramatizarlas, cantarlas, inventar otras, aplicar las palabras nuevas y mucho más son actividades que se pueden cultivar usando CUENTOS PARA CRECER MÁS FELIZ.